El gigantesco incendio forestal que arde en las estribaciones del Parque Nacional de Yosemite no solamente ha destruido edificios y amenazado el suministro de agua, la electricidad y las secuoyas sino que ha creado una nube flotante de humo que ha empeorado la calidad del aire a más de 160 kilómetros (100 millas) de distancia en Nevada.
El humo ocasionado por el incendio en California causó avisos de emergencia en las zonas de Reno y Carson City. Los niños permanecieron en sus casas por segunda vez en una semana, la gente acudió a los hospitales por irritación de sus ojos y garganta y las autoridades pidieron al público que evite hacer ejercicio físico fuera de sus casas.
“Está a cinco horas de distancia'', dijo la camarera de 22 años Renee Dishman tras enterarse que la fuente del humo se encuentra a más de 240 kilómetros (150 millas) de distancia. “No puedo correr. No puedo respirar. Me hace estornudar”.
El incendio, llamado Anillo de Fuego ha destruido hasta ahora unos 760 kilómetros cuadrados (293 millas cuadradas), 111 estructuras y amenaza el suministro de agua, la generación hidroeléctrica y las secuoyas gigantes.
La mayor parte de las estructuras destruidas eran cabañas y otros edificios, pero la cifra incluye 11 casas, dijo el vocero de los bomberos de California, Daniel Berlant.
Ayer por la mañana, las autoridades dijeron que el incendio había sido contenido en un 23%, y los bomberos, ayudados por la elevada humedad, siguieron logrando avances durante la noche.