Una nueva cédula de identidad biométrica que comenzará a expedirse este mismo año en México se convertirá en una herramienta fundamental contra la corrupción y el crimen, especialmente los secuestros, afirmó ayer la ONG México Unido contra la Delincuencia (MUCD).
En entrevista con Efe, la presidenta de la ONG, Ana Franco de Wattnem, sostuvo que el plan era "una gran noticia" en términos de seguridad y que los 225 millones de dólares que inicialmente costará estarán muy bien invertidos porque es mucho mayor "el costo económico y social" de la delincuencia.
"Creo que a grandes problemas, grandes soluciones y, por supuesto, cuesta porque esto tiene que ser serio, estar hecho con gran tecnología y se merece invertir en ello", dijo la activista.
El pasado 28 de julio, el presidente de México, Felipe Calderón, anunció que este mismo año se lanzará la nueva cédula de identidad biométrica, que incluirá un fichero con información como las diez huellas dactilares, la composición del iris, una descripción de rasgos y el tipo de sangre de cada mexicano, entre otros datos.