Miles de crímenes que han quedado sin resolver podrían aclararse gracias a una nueva técnica forense basada en el ADN y desarrollada en Gran Bretaña.El Servicio de Ciencias Forenses (FSS) lleva a cabo una experiencia piloto con un sistema de análisis informático capaz de interpretar, según sus responsables, muestras de ADN que antes eran ininteligibles.
Es una técnica totalmente innovadora que permite identificar al culpable cuando más de un individuo ha entrado en contacto con una superficie o cuando el material genético dejado por el criminal es mínimo de mala calidad. La nueva técnica, bautizada en inglés DNAboost y que está ya en práctica en varios condados, permitirá a los expertos forenses identificar un 40% más muestras de ADN que las actuales, asegura el FSS.