Las cirugías que hoy se practican en cerebros de niños con epilepsia tienen un mayor éxito que hace veinte años en eliminar las convulsiones, afirma un nuevo estudio del Programa de Cirugías de Epilepsia de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
La revista médica especializada "Neurology" publica los resultados de la investigación de pacientes atendidos durante más de dos décadas en el hospital de niños Mattel de UCLA, bajo la dirección del doctor Gary Mathern, jefe del programa de cirugías de Epilepsia y profesor de neurocirugía pediátrica de la escuela de medicina David Geffen de UCLA.
"El estudio comenzó cuando nos hicimos la pregunta: ¿estamos haciendo mejor las cosas que en el pasado?", dijo Mathern.
"Y hemos concluido que los resultados de los procedimientos quirúrgicos (para la epilepsia) comparados con hace 20 años son superiores, el número de operaciones seguidas al primer procedimiento es más bajo y el índice de mortalidad es menor", aseguró el galeno.
Para el estudio se revisaron los archivos de 172 pacientes con epilepsia tratados entre 1986 y 1997, de la misma manera que otro grupo de 253 atendidos entre 1998 y 2008.
Mathern explicó que actualmente las nuevas tecnologías como los escáneres de Imágenes de Resonancia Magnética (MRI), la magnetoencefalografía (MEG) y la Tomografía por Emisión de Positrones (FDG-PET) contribuyen a ver mejor el interior del cerebro antes de recomendar una operación.
En el estudio se indica que la parte más costosa en el tratamiento de epilepsia es una operación previa para observar la actividad cerebral con una electroencefalografía que consiste en la implantación de electrodos en el cerebro.
El documento revela que actualmente el 35% de los pacientes atendidos por UCLA son observados de esa manera, pero debido al uso de la tecnología para exámenes, más la experiencia de los cirujanos, de 1986 a la actualidad se implantan un 9% menos de electrodos, reduciendo así los costos de cirugías y hospitalización.
"La operación llamada hemisferectomía consiste en desconectar la mitad del cerebro que genera las convulsiones y entre más temprana es la edad hay mayor posibilidad de que la parte del cerebro que queda trabajando compense parte de las funciones de la parte desconectada, que es un proceso conocido como neuroplasticidad", explicó el especialista.