Otra protesta celebrada ayer en Londres aumentó la presión sobre la cadena pública británica BBC para que emita por radio y televisión un llamamiento de ayuda humanitaria para paliar la crisis en Gaza.
El Comité de Emergencia para Desastres (DEC), formado por 13 importantes ONG británicas, ha pedido a la BBC que, en virtud de un antiguo acuerdo de colaboración, emita ese llamamiento, a lo que la cadena se ha negado porque cree que vulneraría su imparcialidad.
Decenas de personas se manifestaron esta tarde a las puertas de uno de los edificios de la British Broadcasting Corporation en el centro de Londres para reclamar que su director general, Mark Thompson, reconsidere su negativa.
Varios de los manifestantes quemaron simbólicamente sus licencias de televisión, la tasa anual que cobra la BBC para su funcionamiento con independencia del Gobierno.
Más de cincuenta diputados británicos se han mostrado dispuestos a firmar una moción parlamentaria para obligar al ente a cambiar de idea, al considerar que incumple su mandato de servicio público.