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Nuevas pruebas complican el caso del fiscal Nisman

El caso Nisman se complica. La extraña muerte del fiscal que se atrevió a denunciar a la presidenta Cristina Fernández va camino de transformarse de drama nacional en...


  • 70% de los argentinos encuestados por Ipsos dicen que Nisman fue asesinado y el 18% cree que fue suicidio.

El caso Nisman se complica. La extraña muerte del fiscal que se atrevió a denunciar a la presidenta Cristina Fernández va camino de transformarse de drama nacional en tragicomedia policial.

Ayer aparecieron nuevas y sorprendentes pistas que arrojan más dudas sobre la muerte de Alberto Nisman, a quien la policía halló el domingo en su piso de Buenos Aires con un balazo en la cabeza.

 

Pese a que la fiscal encargada del caso, Viviana Fein, había descartado hace unos días la participación de terceras personas en la muerte de Nisman, los investigadores han descubierto una pisada reciente y huellas dactilares en la entrada del pasadizo del aire acondicionado que comunica el apartamento de Nisman con el de un vecino.

Al principio todo apuntaba al suicidio, una tesis a la que se acogió el Gobierno desde el primer día, pero las pruebas de los peritos no detectaron restos de pólvora o metales en las manos del fiscal. Eso no quiere decir que Nisman no se matara. Según los peritos, en un porcentaje mínimo de casos, un arma de bajo calibre como el que se encontró junto al cadáver de Nisman no deja rastros.

En cualquier caso, la hipótesis del suicidio (inducido o no) no se ha podido confirmar. Pero no acaban ahí las contradicciones, pues ante las autoridades prestó declaración el cerrajero que acudió a la vivienda para abrir la puerta del apartamento.

 

En un principio, las autoridades afirmaron que se había requerido la presencia del cerrajero porque la puerta principal tenía un código de seguridad y la puerta de servicio estaba cerrada con llave por dentro.

Alertada por la policía, la madre de Nisman había acudido al piso de su hijo, pero no recordaba la clave digital de la puerta principal, entonces se decidió llamar al cerrajero que trabaja en el lujoso edificio Le Parc del barrio de Puerto Madero. El cerrajero, de nombre Walter, aseguró tras declarar ante la fiscalía que la puerta de servicio no tenía ningún cerrojo accionado por dentro. “Esa puerta la pudo haber abierto cualquiera. Yo corrí el pestillo y se abrió”. La hipótesis de un posible homicidio volvía así a cobrar fuerza.

Una denuncia endeble

 

Para el Gobierno argentino, la denuncia presentada por el fiscal Alberto Nisman contra el Ejecutivo es “absolutamente endeble”. Nisman murió el domingo en su piso de Buenos Aires, cuatro días después de haber acusado a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de encubrir a Irán en la causa que investiga el atentado perpetrado en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994, destacó el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández.

El funcionario afirmó que los supuestos espías que Nisman denunció como partícipes del plan para desvincular a los sospechosos iraníes del atentado “no son ni fueron agentes de inteligencia”.

La víspera el Gobierno había señalado que esas dos personas, identificadas como Ramón Allan Héctor Bogado y Héctor Yrimia, no son ni fueron “personal de planta permanente” ni “personal transitorio” en la Secretaría de Inteligencia.

 

Según Nisman, “las pruebas revelan la intervención activa en el plan encubridor de varios sujetos con distintos grados de participación y responsabilidad... un individuo identificado como ‘Allan’, que responde a la Secretaría de Inteligencia de Presidencia de la Nación y según lo sugieren los indicios obtenidos, se trataría de Ramón Allan Héctor Bogado”.

El fiscal le atribuye a Bogado, junto con otros de los acusados, “la desviación de la investigación hacia una nueva y falsa hipótesis que incrimine a terceros inocentes pero desincrimine a los iraníes”.

El secretario indicó que los supuestos partícipes en el encubrimiento del atentado eran “vendedores de influencias, chantas (estafadores) que venden un cuento para cobrar”.

El funcionario afirmó además que Antonio “Jaime” Stiusso, histórico director de operaciones de los servicios secretos y de fluida relación con Nisman, “fue el que le vendió (al fiscal)” esas ideas. Stiusso fue removido del cargo por el Gobierno en diciembre de 2014.

Juez dispone custodia para dos acusados en la denuncia de Nisman

Un juez argentino pidió protección especial para dos personas, presuntamente vinculadas con los servicios de inteligencia, a quien el fallecido fiscal Alberto Nisman había señalado en su denuncia por el presunto encubrimiento a terroristas iraníes, informaron fuentes fiscales a medios locales.

El juez federal Ariel Lijo solicitó una custodia especial para Luis Yrimia y Ramón Allan Bogado, después de que ayer la Secretaría de Inteligencia (SI) asegurara a la Justicia que ninguno de los dos acusados por Nisman forma parte del personal contratado por el organismo, ni lo ha hecho en el pasado.

En su denuncia, Nisman señala a Yrimia y Bogado con presuntas conexiones con la institución de inteligencia como participantes del supuesto plan para encubrir a los acusados iraníes del atentado contra la mutual judía AMIA en 1994.

La respuesta de Parrilli se concretó después de que el gobierno de Cristina Fernández dispusiera desclasificar los datos de inteligencia involucrados en la denuncia de Nisman.


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961128
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América