Las marchas convocadas en Atenas por grupos anarquistas e izquierdistas con motivo del tercer aniversario del asesinato del adolescente Alexis Grigorópulos a manos de un policía acabaron nuevamente en disturbios, más graves .
La asistencia a la manifestación fue “masiva” según varios medios griegos y superior a la del mediodía, aunque fuentes policiales cifraron la asistencia en solo unas 3000 personas.
Al llegar frente al Parlamento, un grupo de manifestantes lanzó piedras y cocteles Molotov a los agentes policiales que custodiaban el edificio, donde los parlamentarios votaban por el presupuesto estatal para el próximo año que según los expertos contempla severos recortes sociales.