El presidente de Estados Unidos, Barack Obama dijo que todas las posibilidades de que Irán logre un arma nuclear quedaron anuladas con el histórico acuerdo entre la República Islámica y las potencias internacionales anunciado el martes en Viena.
Obama habló desde la Casa Blanca tras el anuncio oficial del pacto.
Dirigiéndose a los escépticos con el acuerdo, el presidente dijo: ``Este acuerdo no se basa en la confianza. Se basa en verificación''.
El acuerdo nuclear con Irán, agregó, asegura que Teherán ``no desarrollará un arma nuclear''. Inspectores verificarán el cumplimento del pacto por parte de Irán.
El presidente dijo que Irán retirará dos tercios de las centrifugadoras que tiene instaladas y se deshará del 98% de sus reservas de uranio.
A cambio, Irán recibirá alivios a sus sanciones siempre y cuando cumpla con las condiciones del pacto. Obama dijo además que vetará cualquier legislación que busque bloquear este pacto y, en un claro mensaje al Congreso, de mayoría republicana, recordó que la falta de acuerdo "supone mayores posibilidades de más guerra'' en Oriente Próximo.
Por su parte, el presidente iraní Rohani dice que comienza "nuevo capítulo'' en relaciones internacionales.
Mientras tanto, España recibió con satisfacción la noticia del acuerdo alcanzado en Viena para que Irán no fabrique armas nucleares y destacó que su aplicación necesitará "la buena fe y la confianza de las partes y de toda la comunidad internacional".
"El acuerdo sienta las bases para garantizar los fines exclusivamente civiles del programa nuclear iraní", señaló el Gobierno a través de un comunicado del Ministerio de Exteriores.
El acuerdo fue alcanzado por Irán y los países del Grupo 5+1 (EE.UU., Francia, China, Rusia, Reino Unido y Alemania) tras más de trece años de contencioso.
Con este acuerdo, añade el Ejecutivo, "se refuerza considerablemente el sistema de no proliferación, en particular su piedra angular, el Tratado de No Proliferación".
"España muestra su plena disposición a colaborar en la aplicación del acuerdo y exhorta a su cumplimiento cabal, única forma de restablecer la confianza en el carácter pacífico del programa nuclear iraní, teniendo en cuenta los intereses de todos los estados de la región", agrega el Gobierno.
En su condición de presidente del Comité 1737 de la ONU sobre el régimen de sanciones a Irán, España "velará por la correcta aplicación del acuerdo alcanzado" en Viena.
Además, España felicita a la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, y al resto de los negociadores por el éxito alcanzado.
"Este acuerdo nos recuerda, una vez más, que la negociación diplomática y el diálogo son la única manera de resolver los contenciosos, en particular cuando revisten la complejidad y alcance del que ha girado en torno a la desconfianza internacional hacia el programa nuclear de Irán", apuntó el Ejecutivo de Madrid.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, declaró a los periodistas que ese acuerdo con Irán es "probablemente uno de los acontecimientos más importantes" de los últimos años.
Recordó que la sospecha de que Irán "podría ir a una bomba nuclear viene desde el año 2003", lo que ha suscitado un "enorme" temor y "recelos en la zona", tanto en Israel y en Arabia Saudí, como en otros países.
"La nuclearización de Irán hubiese supuesto la de toda la zona", porque el resto de las potencias que compiten, como Turquía o Egipto, "también hubiesen ido" a tener la bomba nuclear, según García-Margallo, quien añadió que este acuerdo "es capital" y "cambia el juego en el Oriente Medio".
Reacción Israelí
Israel ha rechazado de plano el histórico acuerdo en materia nuclear alcanzado en Viena entre Irán y el Grupo 5+1 y asegura que hará todo lo que esté en su mano para impedir que ese país tenga armas atómicas.
"El acuerdo con Irán es un gran error de proporciones históricas", dijo el primer ministro, Benjamín Netanyahu, durante una breve comparecencia al inicio hoy de una reunión, en Jerusalén, con el ministro holandés de Exteriores, Bert Koenders.
Netanyahu considera que "Irán verá el camino libre para desarrollar armas nucleares y muchas de las restricciones que se lo impedían van a ser levantadas" y añadió que "éste es el resultado cuando se desea un acuerdo a todo costo".
"Se han hecho grandes concesiones en todos los temas que debían impedir que Irán alcance las armas nucleares. Adicionalmente, Irán recibirá miles de millones de dólares con los que alimentar su maquinaria terrorista y su agresividad y expansión por Oriente Medio", subrayó, poco después de anunciarse en Viena la finalización de un pacto que Israel ve como una amenaza a su existencia.
Frente a la euforia internacional, satisfecha de que los esfuerzos diplomáticos han dado finalmente sus frutos después de dos laboriosos años de negociaciones, los principales gobernantes israelíes han expresado hoy duras críticas.
El ex ministro de Exteriores y líder del partido Israel Beitenu, Avigdor Lieberman, tildó la jornada como un "día negro para el mundo libre", mientras que el titular de Ciencia y Tecnología, Dani Danón, consideró que el acuerdo alcanzado "es como darle una cerilla a un pirómano".
La viceministra de Exteriores, Tzipi Hotoveli, manifestó que este acuerdo significa "una capitulación de proporciones históricas ante el eje del mal dirigido por Irán".
"Las consecuencias de este acuerdo en el futuro próximo son muy graves. Irán ha recibido un espaldarazo para seguir expandiendo (la influencia) de sus aliados terroristas por la región", añadió en una nota de prensa.
Desde la oposición se ha criticado duramente a Netanyahu por enfrentarse abiertamente al presidente de EEUU, Barack Obama, en la cuestión iraní, dando lugar a "una ruptura en las relaciones personales" entre los dos mandatarios.
"Una de las cosas más graves que han ocurrido es que el acuerdo quizás más decisivo para la existencia de Israel en la última generación ha sido firmado sin que Israel estuviera involucrado", dijo el líder laborista Itzjak Herzog, quien estos últimos días tampoco ha ahorrado críticas hacia el acuerdo entonces en ciernes.
Una fuente gubernamental confirmó al servicio de noticias Ynet que el Ejecutivo israelí ha recibido hoy una copia del acuerdo y que será analizado en las próximas horas.
También la Comisión de Seguridad y Exteriores del Parlamento (Kneset) se reunirá mañana a primera hora con carácter de urgencia para analizar el significado para Israel de lo acordado.
"El mundo libre ha dado legitimidad a la vía del terrorismo", se lamentó el ministro de Defensa, Moshé Yaalón, que comparecerá ante la comisión.
Y aseguró que su país "sabrá defenderse por sí mismo" de las amenazas que este acuerdo implique.
Sobre los próximos pasos de su Gobierno, Netanyahu se remitió a su "compromiso" de estos últimos años de impedir que Irán se haga con la capacidad militar para fabricar armas atómicas y reafirmó que ese compromiso, que forma parte de sus dos últimas campañas electorales, "sigue en vigor".
Algunos analistas locales conjeturaban que la denominada "opción militar" (una agresión a instalaciones nucleares iraníes para inutilizalas), descartada en 2012 a raíz de fuertes presiones por parte de EE.UU, podría volver a la mesa del Gobierno israelí.
"Desde el punto de vista de Israel el acuerdo eleva de nuevo, y con más urgencia que antes, la opción militar. El Gobierno deberá decidir si ataca a Irán si los ayatolás decidieran encaminarse a la bomba", escribe el comentarista militar Ron Ben Yihsai en Ynet.
Antes, Israel depositará sus esperanzas en el Congreso de EE.UU., que deberá votar el acuerdo y podría poner trabas a su aplicación, si bien la posibilidad de bloquearlo parece altamente improbable.