El presidente de EE.UU., Barack Obama, defendió hoy las nuevas directrices del Gobierno para el control de las personas que han estado expuestas al ébola y pidió a los ciudadanos que no se dejen llevar por el "miedo", dado que se están haciendo "progresos" para frenar el avance de la enfermedad.
Si no hay "una robusta respuesta internacional" contra el brote de ébola en África Occidental, "estamos en peligro aquí" y en muchos otros países, advirtió Obama, no obstante, en una breve comparecencia en la Casa Blanca antes de viajar a Wisconsin.
"Cuando otros están en problemas, cuando ocurre una enfermedad o un desastre, los estadounidenses ayudan y ningún otro país está haciendo tanto como Estados Unidos para asegurarse de que contenemos y en última instancia eliminamos el brote", subrayó el mandatario.
Según Obama, la "buena noticia" es que en Liberia, uno de los países más afectados por la epidemia de ébola junto con Guinea y Sierra Leona, se están comenzando a ver "algunos avances" para contener la propagación del virus.
Además, en alusión a las cuarentenas obligatorias decretadas en varios estados del país, como Nueva York o Nueva Jersey, para trabajadores de la salud que regresan de países afectados por el ébola, el presidente alertó contra cualquier medida que "desaliente" a esas personas de viajar a África para ayudar a combatir la enfermedad.
En ese contexto, Obama defendió los nuevos protocolos anunciados ayer por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), porque están basados en la "ciencia" y en la "experiencia" previa de cómo lidiar con el ébola.
Según las pautas de los CDC, no se limitarán los movimientos ni se aislará a las persona que han vuelto de África Occidental y han tenido contacto con enfermos de ébola, a menos que presenten síntomas.