Después de cinco años en el cargo, menos de una tercera parte de los estadounidenses considera a Barack Obama como un presidente superior al promedio, aunque casi el doble cree que es una persona agradable.
Una encuesta de Associated Press-GfK halló que la imagen personal del presidente se recupera después de haberse visto afectada durante la paralización parcial del Gobierno a fines del año pasado.
Un 58% lo considera muy o algo agradable, un 9% más que en octubre.
Pero mientras Obama se apresta a pronunciar el martes el discurso anual sobre el estado de la nación, la gente en general se muestra pesimista sobre la dirección en que el país se encamina y duda de que la posibilidad de que la economía se reanime pronto. En lo que respecta al desempleo, el 70% cree que subirá o permanecerá igual.
Obama “no fue una decepción total”, admitió Joshua Parker, un pequeño comerciante de 37 años de edad en Smyrna, Tennesee. “No nos sumergió en una Gran Depresión”.
Pero Parker, que dice ser políticamente independiente y conservador, sospecha que alguien con mejor entendimiento de la economía pudo haber hecho más.
En otro extremo de la nación, la demócrata Sabrina Carag, contadora retirada de 58 años en Pleasanton, California, dio excelentes calificaciones al mandatario en desempeño y personalidad.
Si las cosas no andan bien en el país, opina esta exrepublicana, es culpa de su viejo partido y de los republicanos en el Congreso.