La reforma del sistema sanitario ya es ley en Estados Unidos, después de que el presidente Barack Obama promulgara la medida en una jubilosa ceremonia en la sala Este de la Casa Blanca.
Pero no todos los estadounidenses celebraban la aprobación. Los secretarios de Justicia de 13 estados del país presentaron en Florida una apelación conjunta ante los tribunales en la que ponen en duda la legalidad de la reforma.
El estado de Virginia también presentó una demanda. El fiscal General de Florida, uno de los estados demandantes, Bill McCollum, afirmó que su Gobierno "no permitirá que los derechos constitucionales de nuestros ciudadanos y la soberanía de nuestro estado sean ignorados o no tenidos en cuenta".
El Senado tenía previsto debatir un proyecto de ley, que la Cámara también aprobó el domingo y que incluye una serie de modificaciones a la norma promulgada.