El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lanzó hoy una dura advertencia a los dirigentes afganos, a los que indicó que "se han acabado los días en los que recibían un cheque en blanco".
En su discurso para exponer la nueva estrategia para la guerra en ese país, Obama afirmó que apoyará a los líderes "que combatan la corrupción y defiendan a la gente", pero al mismo tiempo espera que "los que sean ineficientes o corruptos tengan que rendir cuentas".
En cuanto a su nueva estrategia militar en Afganistán, que incluye el envío de 30.000 soldados adicionales, Obama dijo que la misma costará unos 30.000 millones de dólares este año.
"Trabajaré estrechamente con el Congreso para hacer frente a estos costes, al tiempo que trabajamos para reducir el déficit", dijo el mandatario en un discurso en la academia militar de West Point.
Obama señaló que hasta enero de este año, cuando asumió la Presidencia, el costo de las guerras en Irak y Afganistán se acercaba a un billón de dólares.