El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro chino, Wen Jiabao, están reunidos por segunda vez hoy en Copenhague, en un encuentro que incluye también al brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y al indio Manmohan Singh.
La cita comenzó a las 19.00 hora local (18.00 GMT) en el Bella Center de Copenhague, donde los líderes de más de un centenar de países tratan de llegar a un acuerdo sobre la reducción de emisiones contaminantes y la financiación a los países pobres en la cumbre de la ONU de cambio climático.
Obama fue el último en llegar al encuentro y compareció acompañado, entre otros, de su secretaria de Estado, Hillary Clinton, y su consejero de Seguridad Nacional, James Jones.
Obama y Wen ya se reunieron hoy durante 55 minutos en un encuentro matutino en el que hubo "progresos", según la Casa Blanca.
En su discurso de esta mañana ante los líderes reunidos en Copenhague, Obama instó a los participantes a lograr un acuerdo, al recordar que "se nos agota el tiempo" y "debe haber movimiento por parte de todos".
Con esta nueva entrevista, los participantes buscan aproximar posturas y posibilitar un acuerdo de última hora en la cumbre.
En el plenario de la cumbre, Obama hizo un llamamiento a la acción contra el cambio climático pero no presentó ninguna propuesta nueva que permitiera desbloquear la negociación.
EEUU y China, los dos países más contaminantes del mundo mantienen sus diferencias en áreas clave: la reducción de emisiones de gases contaminantes y un mecanismo de verificación para determinar si los países cumplen los objetivos a los que se han comprometido.
China considera que EEUU debe ofrecer un recorte de sus emisiones más drástico y se muestra renuente a aceptar un sistema de verificación como plantea Washington.
La propuesta de la Casa Blanca en la cumbre de Copenhague incluye una bajada de las emisiones de su país en un 17 por ciento para el año 2020 frente a los niveles de 2005, y del 83 por ciento para el 2050.
Otro de los puntos en discusión en la reunión es la financiación que los países ricos ofrecerán a las economías en desarrollo para hacer frente al calentamiento.
India, China y Brasil forman parte del llamado G-77, que agrupa a los países en vías de desarrollo, y que ha exigido una mayor contribución financiera a los países ricos.
EEUU ofreció el jueves contribuir a la creación de un fondo dotado con 100.000 millones de dólares que se destinaría a la adaptación de los países menos favorecidos