La Conferencia Episcopal Paraguaya avaló la decisión del Vaticano de suspender "a divinis" al obispo Fernando Lugo, quien, según sus asesores legales, puede presentar su candidatura presidencial en las elecciones del 2008.
Lugo renunció públicamente a su condición eclesial, el pasado 25 de diciembre, porque la Constitución paraguaya prohíbe las candidaturas a la Presidencia y a la Vicepresidencia a los religiosos de cualquier confesión.
El jefe de Estado, Nicanor Duarte, también entró en el debate para pedir un cambio constitucional, que permita a él y a Lugo concurrir a las elecciones del 2008, porque la Carta Magna prohíbe la reelección presidencial.