La jerarquía eclesiástica filipina apuesta por prohibir todos los anuncios de preservativos para impedir que la promoción de métodos anticonceptivos “debilite la fibra moral de la juventud”.
La Conferencia de Obispos Católicos de Filipinas (CBCP) respondió así al Departamento de Sanidad, que el pasado día de San Valentín repartió condones gratis como parte de una campaña contra el VIH y el sida.
Un comunicado de los prelados afirma que “la multimillonaria industria de los preservativos se dirige a los adolescentes, pasando por encima de la moralidad y la familia”.
Los obispos también piden al Gobierno que obliguen a los fabricantes de condones a incluir en sus productos un aviso de que los preservativos "pueden fallar para proteger del sida y otras enfermedades de transmisión sexual".
"Dado el enorme índice de fracaso, los condones no pueden ser la solución. Crean una sensación falsa de seguridad que sanciona y promueve la promiscuidad fuera del matrimonio", revela la nota oficial.
Los prelados instaron al Departamento de Sanidad a desviar los fondos destinados a la planificación familiar a luchar contra enfermedades como el cáncer o la tuberculosis.