La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) alertó hoy que la inseguridad y la violencia se incrementan de forma "acelerada" en Venezuela, en medio de una "grave carencia de políticas públicas" para combatir el problema.
El presidente de la CEV, monseñor Ubaldo Santana, habló además de la necesidad de que en el país se rescate el respeto por las instituciones y las leyes vigentes, durante el acto de instalación de la 90 Asamblea Ordinaria del organismo.
"Venezuela se ha convertido en una sociedad violenta. Con gran consternación comprobamos el incremento en ciudades, campos y fronteras de los índices de muertes por actos violentos", apuntó.
En su discurso, reseñado por la prensa local, Santana resaltó que "los jóvenes y los niños son las principales víctimas" de la violencia, "que se ha apoderado del país sin distinguir color político, clase social o religión".
Aseveró que en el país "se ha perdido, de forma acelerada, el valor sagrado de la vida humana y el sentido mismo de la existencia", ello en medio de "una grave carencia de políticas públicas acertadas" que combatan el flagelo.
"Debemos manifestar firmemente nuestro rechazo a cualquier expresión de la violencia", añadió Santana, quien pidió a la sociedad "mayor conciencia sobre el problema de la inseguridad" y a las autoridades que adopte "medidas efectivas que protejan a toda la ciudadanía".
Según datos policiales filtrados a la prensa y correspondientes al periodo 1999-2008, Venezuela registró una media de 10.000 muertes violentas al año, y todos los sondeos revelan que la inseguridad es la mayor preocupación de los habitantes del país.
Por su parte, la organización humanitaria local Provea contabilizó que entre octubre de 2008 y septiembre de 2009 un total de "14.568 homicidios, 1.332 casos más que en el período anterior", según su informe anual divulgado en diciembre pasado.
El presidente del Episcopado también calificó como necesario "reinstitucionalizar" el país, a través del "respeto" a la Constitución Bolivariana de 1999.
Además, pidió a los factores políticos hacer cumplir la actual Carta Magna, en lugar de tratar de "modificarla o cambiarla por una nueva", según la edición electrónica del diario El Nacional.