Los observadores de la Liga Árabe, desplazados a la ciudad siria de Homs, salieron ilesos de un ataque con disparos de origen desconocido, mientras persiste la violencia en el país, donde murieron al menos 26 personas.
El presidente del opositor Consejo Nacional Sirio, Borham Golion, aseguró que el equipo de observadores que visitó en los últimos dos días Homs, en el centro de Siria, fue blanco de disparos en el barrio de Jalediya, aunque los vecinos los protegieron.
Tras reunirse con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, Golion declaró que los ciudadanos acogieron a los integrantes de la delegación en sus casas. El dirigente no precisó quiénes fueron los autores de los disparos.