El Gobierno griego sigue sometido a una gran presión política después de que los disturbios violentos continuaran por séptima jornada en Atenas, al abrigo de protestas estudiantiles.
Miles de jóvenes siguieron protestando en la calle, mientras que las instituciones de enseñanza secundaria y las universidades continúan cerradas desde el lunes en protesta por la muerte el pasado sábado de Alexis Grigoropulos, de 15 años, por un balazo de un policía, para el que el juez dictó prisión preventiva.
Grupos de radicales que participaron en las manifestaciones lanzaron piedras y bombas incendiarias contra las fuerzas del orden, a lo que éstas respondieron arrojando gases lacrimógenos.
Las llamas de un "cóctel molotov" prendieron el uniforme de un policía, aunque no hubo daños mayores gracias a la rápida respuesta de sus compañeros, mientras que un vehículo de los bomberos resultó totalmente destruido por los violentos protestantes.
Como en las anteriores jornadas, escaparates, autos, bancos, mobiliario urbano y otros bienes públicos sufrieron la ira destructora de los radicales.
Antes, cientos de adolescentes paralizaron las avenidas principales del centro de la capital griega.
Desde que se desataron los disturbios, la Policía ha detenido a 258 personas, 202 griegos y 56 extranjeras, según datos oficiales.
Investigación.
Por otra parte, los primeros testigos presenciales de la muerte que desencadenó los disturbios comparecieron hoy para dar testimonio ante un Fiscal, a petición de la familia de la víctima.
Según la radio Alpha, Nikos, un amigo de la víctima, declaró que el policía "alzó el arma y disparó directamente contra Alexis".
Los peritos ultiman el informe balístico que podría aclarar si el policía mató al joven de forma intencionada o si falleció, como sostiene el agente, por el rebote de la bala de uno de sus disparos de advertencia.
Defensa.
El primer ministro griego, el democristiano Costas Caramanlis, recalcó desde la cumbre de la Unión Europea que "Grecia tiene un Gobierno firme" y que "no es hora de ocuparse con escenarios de elecciones legislativas adelantas en momentos en los que afrontamos una gran crisis económica mundial".
El viceministro del Interior, Panagiotis Hinofotis, pidió perdón en el Parlamento por la trágica muerte de Grigoropulos y anunció que los policías que llevan armas serán examinados cada año por una sicólogos.
Marchas.
Unas 300 personas se manifestaron ayer en París en las proximidades de la embajada de Grecia en solidaridad con la "generación 600 euro griega" sin que se registrasen incidentes.
Un portavoz de los manifestantes se refirió a la "indignación legítima" en Grecia.
En España y Dinamarca, los jóvenes también han levantado su voz de protesta por el asesinato de Alexis Grigoropulos hace hoy ya una semana.