Decenas de miles de venezolanos renovaron ayer su apoyo a la "Revolución Bolivariana" del presidente venezolano, Hugo Chávez, y estallaron en una ovación cuando el vicepresidente, José Vicente Rangel descartó una nueva aventura golpista.
"No hay posibilidad de golpe" dijo Rangel ante la muchedumbre que convergió en Caracas para escuchar más tarde el primer discurso de Chávez a sus partidarios desde que conjuró el 14 de abril una rebelión militar apoyada por civiles.
Rangel desató una ovación cuando dijo que los militares rebeldes están "frustrados y decepcionados" porque arruinaron sus carreras mientras los instigadores del golpe están sueltos, como el empresario Pedro Carmona, exiliado en Colombia tras detentar durante 47 horas el sillón presidencial.
"Los golpistas no pasaron y no pasarán", dijo Rangel ante muchedumbre encolumnada a lo largo de la avenida Bolívar, una vía de 1.3 km de extensión y que según los partidos políticos puede albergar a unas 115,000 personas.
Por otro lado, el ex presidente estadounidense, Jimmy Carter visitará Venezuela entre el 6 y 10 de julio, declaró la directora del Programa de las Américas del Centro Carter, Jennifer McCoy. Carter actuará como facilitador en los diálogos que intentará superar la severa crisis del país.