El plan de paz, impulsado por Estados Unidos, dispone el fin de 32 meses de violencia que ha dejado un tendal de más de 3,000 muertos.
El ataque suicida en una de las zonas más vigiladas de Jerusalén pone de manifiesto la vulnerabilidad de Israel y la incapacidad de la Autoridad Nacional Palestina por persuadir a los militantes a poner fin a los ataques terroristas.
Además sugiere el fracaso de los esfuerzos por lograr que HAMAS acepte una tregua con Israel.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon expresó, después del ataque en Gaza, que el Estado de Israel continuará “persiguiendo a los terroristas y a aquellos que los envían’’. HAMAS se atribuyó el ataque suicida.
Los palestinos identificaron al suicida como Adbel Madi Shabneh, un estudiante de colegio secundario de 18 años, de Hebrón.
El atentado fue condenado por líderes israelíes y palestinos, incluyendo al líder palestino, Yasser Arafat, que condenó ambos ataques y reclamó un inmediato fin a la violencia.
Por su parte, el primer ministro palestino, Mahmud Abbas exhortó en una declaración a todas las partes a abocarse inmediatamente aplicar seriamente el plan de paz.
Más tarde, dos palestinos, miembros del movimiento radical HAMAS murieron durante otro ataque de varios helicópteros israelíes en Gaza, indicó una fuente médica palestina. El portavoz del Movimiento de Resistencia Islámica (HAMAS), Abdel Aziz Rantisi tras el atentado perpetrado declaró que “es una respuesta natural a los crímenes de Sharon” y que se trata de “la primera lección contra nuestro enemigo”.
El atentado fue una respuesta al intento de asesinato que sufrió el martes Rantisi por dos helicópteros de combate “Apache” que lanzaron varios misiles y mataron a dos personas e hirieron a más de 30. El presidente palestino, Yasser Arafat, instó ayer a su homólogo estadounidense, George W. Bush, a enviar observadores internacionales a la zona para evitar que continúe el deterioro de la situación.
Arafat pidió al presidente Bush que intervenga inmediatamente para frenar el actual deterioro y continuar con sus esfuerzos para que se lleve a cabo la aplicación de la “Hoja de Ruta”.
Bush condenó el atentado suicida palestino en Jerusalén.
“Está claro que hay gente en el Oriente Medio que odia la paz”, dijo Bush, quien fue informado sobre el atentado durante un vuelo en helicóptero por el centro de Chicago.