Siete personas murieron y por lo menos 35 resultaron heridas cuando un atacante suicida detonó explosivos en una parada de autobús en el norte de Jerusalén ayer en la tarde, según la policía local y los socorristas.
El gobierno israelí respondió tres horas más tarde cuando helicópteros lanzaron misiles contra talleres metalúrgicos en tres zonas diferentes de la franja de Gaza. Y en la madrugada de hoy, tanques y blindados israelíes entraron en Ramala, Cisjordania, según testigos.
En Gaza, unos 13 palestinos sufrieron heridas, dos de ellos de gravedad, y los talleres fueron dañados, indicaron médicos palestinos. En el atentado más reciente, el atacante se bajó de un automóvil rojo marca Audi, corrió a la parada de autobús y detonó la bomba, según una fuente policial que pidió permanecer anónima.
El vehículo huyó hasta entrar en un barrio palestino en el este de Jerusalén, agregó la fuente. Al parecer fue obra de un atacante suicida, dijo Kobi Zrihen, vocero policial de Jerusalén.
Por otro lado, en Washington, el presidente, George W. Bush decidió no dar a conocer su plan para un futuro estado palestino. Funcionarios gubernamentales señalaron que el anuncio presidencial en esta etapa delicada del conflicto en Medio Oriente probablemente no tendría un impacto positivo, por lo que los colaboradores de Bush señalaron que el anuncio podría ser aplazado hasta la próxima semana.
Asimismo, una visita al Medio Oriente del secretario estadounidense de Estado, Colin Powell a la región programada para la próxima semana fue suspendida.
En tanto, el primer ministro israelí, Ariel Sharon se ha opuesto abiertamente a cualquier tipo de estado palestino en este momento, y culpa al dirigente palestino Yasser Arafat de no hacer esfuerzos para detener los atentados.
Por otra parte, el Pontífice Juan Pablo II, en una de las condenas más fuertes que jamás haya emitido, indicó que aquellos que conspiran y planean ataques tan bárbaros como estos deberán responder ante Dios"".
Las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, grupo armado vinculado al Fatah, el movimiento de Arafat, reivindicaron el atentado suicida perpetrado ayer por la noche en Jerusalén, en un comunicado enviado a la oficina de la AFP en Beirut.
"El ataque suicida fue realizado por el batallón del mártir Raed Karmi en respuesta a la invasión israelí de las localidades y pueblos palestinos y en venganza por el asesinato del dirigente Walid Sbeih", indica el comunicado, agregando que el nombre del kamikaze será divulgado posteriormente.
Ola de terror en Jerusalén por atentados
El presidente palestino Yasser Arafat exhortó en un comunicado, a "detener totalmente" los atentados contra Israel.