Un informe de la ONU advierte que en poco tiempo la demanda de agua provocará conflictos, por lo que es necesario actuar urgentemente eliminando la rampante corrupción que existe en el sector y las subvenciones a sectores como el energético y el agrícola.
El informe, realizado por el Instituto del Agua, Medio Ambiente y Salud (INWEH) de la Universidad de las Naciones Unidas, con sede en Canadá, señala que --en 10 años-- 48 países con una población combinada de 2,900 millones de personas estarán clasificados como “con escasez de agua” o “con estrés de agua”.
Y para 2030, la demanda mundial esperada de agua dulce será un 40% superior a la oferta. Los países más deficitarios serán los de menos recursos, con jóvenes poblaciones en rápido crecimiento.
El informe destacó que uno de los mayores problemas es la rampante corrupción en el desarrollo de infraestructuras acuíferas y sanitarias, que es de tal magnitud que un 30% de la financiación destinada a desarrollar recursos de agua es desviada a otros fines.
El director de INWEH, Zafar Adeel, declaró a Efe que el impacto de la corrupción en el agua es más inmediato y visible porque afecta a las vidas y salud de la población. Hay una relación directa entre la falta de condiciones de salubridad y agua potable y las muertes infantiles por diarrea en países en desarrollo”.