La ONU admitió que la ayuda humanitaria que necesitó Filipinas después del paso del tifón Haiyán por el centro del país, que ha causado 5,240 muertos y millones de desplazados, debía haber llegado mucho antes.
"Todos podíamos haber reaccionado más rápido", aseguró a Efe la coordinadora humanitaria de la ONU en Filipinas, Luiza Carvalho, quien reconoció que no esperaban que "Haiyan", con vientos de hasta 315 kilómetros por hora, dejara tras de sí tanta destrucción.
La mayoría de la asistencia no llegó hasta más de una semana después del paso del tifón.
"Creo que nadie se lo esperaba. Fue apabullante", afirmó Carvalho en referencia a las numerosas críticas que ha recibido la respuesta humanitaria al desastre.