La ONU inauguró ayer en el jardín de su sede de Nueva York un monumento por los caídos en servicio de la organización obra del artista peruano Bernardo Fort Brescia y el estudio Arquitectonica.
"Tras más de medio siglo de operaciones sobre el terreno, tenemos finalmente un lugar para rendir honores a nuestros héroes que hicieron el sacrificio último", aseguró el secretario general de la ONU, Kofi Annan, en la inauguración del monumento.
El monumento, financiado con parte de los alrededor de 1.3 millones de dólares del premio Nobel de la Paz que la organización obtuvo en 1998, consiste en una fuente excavada en el suelo y rodeada de 191 piedras, una por cada miembro de la ONU.
"Recordemos aquí a quienes dieron la vida por la paz", reza una placa de cristal que preside el conjunto.
Según un informe reciente de la organización, 196 trabajadores de la ONU han muerto de manera violenta desde 1992.
Esta cifra no incluye a las 22 víctimas del sangriento atentado contra la sede de Naciones Unidas en Bagdad, el pasado agosto, ni a los cascos azules, el cuerpo armado de pacificación, muertos en servicio.