Funcionarios de las Naciones Unidas e Irak concluyeron ayer el primer día de las conversaciones que celebran en Viena con la oferta de Irak de cooperar para que se reanude el trabajo de los inspectores de armas, que podrían retornar a Bagdad a mediados de octubre, según dijo una fuente a CNN.
“Varios temas han sido aclarados y continuaremos mañana”, dijo Hans Blix, el jefe de la Comisión de Inspecciones de la ONU.
Fuentes describieron como positivo el encuentro a puertas cerradas, que tuvo lugar en la sede de la Agencia Internacional de Energía Atómica en Viena. Funcionarios iraquíes acordaron presentar a la ONU documentación sobre las instalaciones de su país de “doble uso”, aquellas que tienen tanto una aplicación militar como civil.
Las reuniones tienen el objetivo de establecer “arreglos prácticos” para el regreso de los inspectores después de cuatro años de ausencia. Los temas que se discuten incluyen el acceso a Iraq, alojamiento y oficinas para los equipos de inspección, y la seguridad de los inspectores y la libertad de movimientos, dijo Blix -quien aseguró que entregaría el jueves un reporte al Consejo de Seguridad.
Sin embargo, en un revés para el plan estadounidense de lograr que su resolución fuera aprobada en el Consejo de Seguridad de la ONU, Washington enfrentó el rechazo de Rusia y Francia a su demanda de imponer un régimen de inspecciones más enérgico a Irak o enfrentaría una acción militar sancionada por el organismo internacional.
222Una guerra con Irak podría costarle a EU entre 6 mil millones y 9 mil millones de dólares por mes, mientras los preparativos y los gastos posteriores otros 20 mil millones de dólares.
Rusia y Francia, dos de los cinco países con poder de veto en el Consejo de Seguridad rechazaron la resolución presentada por EU.
Rusia criticó a EU por enviar sus aviones a atacar un blanco en el sur de Irak el domingo, mientras Francia fustigó la amenaza del uso de la fuerza militar contenida en la propuesta presentada por Washington a las Naciones Unidas.
EU y Gran Bretaña podrían presentar, para superar objeciones francesas, dos proyectos de resolución al Consejo de Seguridad mañana, estableciendo nuevas condiciones para el trabajo de los inspectores de armas de la ONU en Irak, dijo ayer una fuente diplomática del Consejo.
Washington podría aceptar dos resoluciones sobre Irak en la ONU para evitar un veto francés durante la votación en el Consejo de Seguridad, dijeron el lunes responsables estadounidenses.
Los “elementos” propuestos en ese plan de resolución de Estados Unidos y Gran Bretaña, indican que el gobierno iraquí cuenta con siete días, a partir de la votación del Consejo de Seguridad, para aceptar las nuevas obligaciones y entregar toda la información relacionada a sus supuestos programas de armas de destrucción masiva.
Además, Irak tiene un mes para entregar la documentación necesaria al respecto y para abrir completamente sus instalaciones a los inspectores.