La oficina en Bogotá del alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos expresó ayer su preocupación por la violencia ejercida por los rebeldes izquierdistas y los paramilitares de ultraderecha de cara a los comicios presidenciales de mañana en Colombia.
"En vísperas de las elecciones, la oficina expresa su preocupación por las quejas y denuncias según las cuales en muchos municipios del país los grupos guerrilleros y paramilitares se valen de la violencia para impedir la realización de los comicios o para presionar a los votantes", señaló el organismo de las Naciones Unidas en un comunicado.
Según la ONU, Colombia "atraviesa por un muy difícil clima preelectoral, ya que durante la campaña se ha dado muerte a personas por sus preferencias políticas.
La ONU pidió a los guerrilleros y paramilitares, enemigos acérrimos entre sí, a respetar los derechos políticos de los ciudadanos y su derecho a participar libremente en los comicios y los urgió a que liberen inmediata e incondicionalmente a todos los rehenes que se encuentran en su poder.
Por otra parte, un total de 600 mesas de votación serán trasladadas desde algunas aldeas colombianas amenazadas por la violencia guerrillera y paramilitar, donde no existe fuerza pública, a los pueblos vigilados por las tropas del gobierno, informó ayer una fuente oficial.