El Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) repartió en el mes de agosto, alimentos a un millón de desplazados de la región sudanesa de Darfur, devastada por la guerra, pero sin alcanzar su objetivo de abastecer a 1.2 millones de personas.
Las lluvias y la inseguridad causada por los enfrentamientos del Ejército sudanés con los rebeldes del Movimiento de Liberación de Sudán (MLS) y del Movimiento de Justicia e Igualdad (MJI) complican el acceso a las agencias de la ONU.