El Consejo de Seguridad de la ONU llamó la atención sobre los cada vez más habituales vínculos entre grupos terroristas y el crimen organizado, y pidió acciones a los Gobiernos para frenar esa tendencia.
En una resolución aprobada por unanimidad, el máximo órgano de decisión de las Naciones Unidas alertó sobre los problemas que plantean esos lazos, especialmente en África y Oriente Medio.
Según la ONU, en esas y otras regiones los grupos terroristas se benefician de la delincuencia organizada transnacional para financiarse con el tráfico de armas, drogas, antigüedades y recursos naturales, la trata de personas y el secuestro, y los atracos a bancos.
Como ejemplo, la embajadora estadounidense, Samantha Power, recordó que el Estado Islámico (EI) obtiene alrededor de 1 millón de dólares al día con la venta ilegal de petróleo e importantes fondos, gracias a la venta de antigüedades robadas.
En el debate participaron varios ministros africanos, entre ellos el canciller nigeriano, Aminu Wali, quien explicó la experiencia de su país con los terroristas de Boko Haram.
La resolución aprobada responde a la situación en África, donde este y otros grupos como Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), Al Shabab y Movimiento de Unicidad y Yihad en África del Oeste operan de forma continuada a través de las fronteras, gracias a la financiación de actividades criminales. El ministro de Exteriores de Chad, Moussa Faki Mahamat, dijo que solo la ruta de la cocaína de África rumbo a Europa genera miles de millones de dólares.