Naciones Unidas presentó ayer una estrategia para afrontar la crisis provocada por la subida del precio de los alimentos y que se apoya principalmente en la voluntad de los donantes de financiar el trabajo de las organizaciones humanitarias.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que la "prioridad inmediata es alimentar a los que sufren hambre", lo que pasa por asegurar los recursos que necesitan el Programa Mundial de Alimentos (PMA), pero también de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
La primera ha pedido 755 millones de dólares para cubrir el mayor costo de los alimentos básicos (principalmente cereales) y del combustible que requiere para su distribución, precisó la directora del PMA, Josette Sheeran.
El segundo requiere 1.700 millones de dólares para proveer a países de escasos recursos y con déficit alimentario de semillas, fertilizantes y alimentos para el ganado, de modo que puedan aumentar su producción, un elemento clave en la estrategia propuesta por la ONU.