Operar las arterias carótidas angostas de forma preventiva en los pacientes de menos de 75 años reduce el riesgo de que sufran una embolia durante 10 años, según un estudio de la Universidad de Oxford.
Los investigadores explican que intervenir quirúrgicamente esas arterias que llevan sangre al cerebro conlleva de entrada un riesgo del 3% de sufrir una apoplejía, pero ese riesgo queda compensado por los beneficios en el caso de pacientes menores de 75 años que estén bien de salud.
Alison Halliday y Richard Peto recuerdan que los pacientes que tienen un angostamiento del 60 al 90% de las carótidas derecha o izquierda -provocado por la acumulación de depósitos grasos- y aún no han sufrido una apoplejía, corren riesgo a largo plazo de sufrir una, o un ataque isquémico.