La capital filipina celebró una multitudinaria misa católica en apoyo de un testigo en un escándalo de corrupción que salpica a la presidenta, Gloria Macapagal Arroyo, cuya dimisión exigen varios grupos.
Las 5,000 personas que acudieron al acto saludaron con aplausos la entrada en el templo de Rafael Lozada, un funcionario que reveló esta semana que el esposo de la jefa de Estado exigió un soborno para "facilitar" un acuerdo del Gobierno para establecer una red de Internet de banda ancha con la compañía estatal china ZTE..
El ingeniero les agradeció su respaldo y explicó que aceptó declarar ante la comisión de investigación del Senado para salvar su alma, pero que desconoce si será capaz de salvar el alma del país.
Lozada, que participó en la negociación del contrato, dijo ante la comisión que ZTE le ofreció al esposo de la presidenta, José Miguel Arroyo, $70 millones para lograr el proyecto y le implicó en otro presunto fraude relacionado con el ferrocarril Southrail. La licitación se cerró en $330 millones, pese a que el costo de los equipos era inferior, y el escándalo obligó a dimitir al presidente de la Comisión Electoral, Benjamin Abalos.