La oposición venezolana pidió que se investigue penalmente a la presidenta del Parlamento, Cilia Flores, y al gobernador Diosdado Cabello, al que considera heredero político del presidente Hugo Chávez, por frustrar denuncias de corrupción.
"Si los poderes públicos, y particularmente la Fiscalía, quieren por lo menos simular seriedad", deben investigar a Flores y Cabello por "evidente obstrucción a la justicia y encubrimiento sobre lo que a toda luces parece una sociedad de cómplices corruptos", dijo Roberto Enríquez, dirigente del opositor partido democristiano COPEI.
La "abultada corrupción que carcome a este Gobierno" es "olfateada" no solo por COPEI y las otras fuerzas de la oposición a Chávez, sino también por los mismos seguidores de su Gobierno, aseguró Enríquez.