M iles de opositores marcharon ayer en Managua "de forma no violenta, pero firme", para desafiar el poder del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, horas antes de que comenzara otra marcha en apoyo al gobernante, bajo un fuerte dispositivo policial para evitar enfrentamientos.
La marcha opositora, que finalizó sin incidentes destacables, fue convocada por 18 organizaciones de la sociedad civil para protestar por la actitud del gobernante sandinista de acoso a la oposición y en contra del fallo judicial que permitirá a Ortega presentarse de nuevo a las elecciones, según sus organizadores.
La manifestación, en la que participaron varios miles de personas procedentes de todo el país, según sus convocantes, comenzó en la periferia sur de Managua, a las 09.45 hora local, horas antes del comienzo de la marcha a favor de Ortega.
Violeta Granera, en representación de los organizadores, leyó el "Manifiesto de Managua", que señala que la marcha se llevó a cabo tras superar obstáculos, amenazas y actos de terrorismo del Gobierno de Ortega "para atemorizar a la oposición sin ningún resultado".
A esta movilización contra las pretensiones de reelección del presidente Daniel Ortega se sumaron afiliados de cinco partidos y movimientos políticos opositores, que en su recorrido por Managua, de sur a norte, utilizaron petardos lanzados con morteros artesanales, a pesar de estar prohibidos.
Los opositores desplegaron pancartas con leyendas como "Fuera ALBA", en alusión a la Alianza Bolivariana para las Américas, que impulsa el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, "No a la reelección" y "Sí a la libertad de expresión".
Otra pancarta rezaba: "Llegó la hora de su cambio, sabandijas", en alusión a los magistrados del Consejo Supremo Electoral.
La movilización opositora concluyó frente al edificio del Consejo Supremo Electoral, sin incidentes de relevancia, salvo denuncias de que en algunas localidades del interior del país hubo seguidores del presidente Ortega que trataron de impedir la movilización de opositores.