El proceso por delitos de represión contra la ex presidenta argentina María Estela Martínez (1974-1976), viuda del general Juan Perón, sacó del letargo veraniego a la oposición al Gobierno peronista de Néstor Kirchner.
Los candidatos opositores para las elecciones presidenciales de octubre interrumpieron su descanso con críticas a la lentitud de la Justicia y al Gobierno, en medio de la esperanza de organismos humanitarios por que se esclarezcan crímenes de hace más de 30 años.
Roberto Lavagna, ex ministro de Economía de Kirchner y candidato presidencial opositor exclamó: "basta de montar obras de teatro", en referencia a que el Gobierno ha abierto las puertas "a un juicio político al propio peronismo".
A Martínez de Perón, apodada "Isabelita", quien al morir el general le sucedió en la Presidencia y reside en España, le espera una solicitud de extradición a Argentina del juez Raúl Acosta, que la involucra en la desaparición de un joven antes de que fuera derrocada por el golpe militar de marzo de 1976.
"Isabelita", de 75 años, se le dio libertad provisional.