A una semana de que el expresidente de Perú Alberto Fujimori, recibiera un indulto humanitario, la población sigue demostrando su descontento en las calles por la medida ejecutada por el presidente Pedro Pablo Kuczynski.
En esta oportunidad los opositores al indulto, llegaron hasta las afueras de la clínica de Lima donde permanece internado Fujimori, para manifestar su rechazo a la medida, lo que generó un conato de enfrentamiento con simpatizantes del exmandatario y la intervención de la Policía.
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Los manifestantes, todos jóvenes hombres y mujeres, ingresaron por diferentes lugares hasta el frontis de la clínica Centenario, en el distrito limeño de Pueblo Libre, y se unieron para lanzar arengas de rechazo al indulto otorgado por el presidente Kuczynski durante la noche del pasado 24 de diciembre.
La manifestación generó que otro grupo de simpatizantes de Fujimori se acercara a reclamarles e incluso los llamara "terroristas".
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Esto motivó un conato de enfrentamiento en el que intervinieron agentes de la Policía Nacional, quienes finalmente obligaron al grupo opositor a retirarse hasta una avenida cercana, en medio de reclamos y nuevos insultos entre uno y otro bando.
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La Policía decidió, posteriormente, relegar al otro grupo de simpatizantes fujimoristas hacia el lado contrario de la avenida donde se encuentra la clínica, hasta donde también llegó hoy el congresista Kenji Fujimori, el hijo menor del exgobernante.
Kuczynski otorgó el 24 de diciembre el indulto humanitario a Fujimori sustentado por razones humanitarias, al considerarse que padece una serie de enfermedades y su salud podía agravarse en prisión.
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Fujimori cumplía una condena 25 años de prisión impuesta en 2009 como autor mediato (con dominio del hecho) del asesinato de un total de 25 personas en las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), perpetradas por el grupo militar encubierto Colina, y por el secuestro de un periodista y un empresario en 1992.
La decisión, que ha generado multitudinarias protestas de rechazo ciudadano, se tomó solo tres días después de que una facción parlamentaria del fujimorismo evitó que se aprobara en el Congreso un pedido de destitución de Kuczynski por sus vínculos con la constructora brasileña Odebrecht.