Los indios acudieron a templos y mezquitas a orar para que llueva, mientras el número de muertos por una ola de calor que azota al país superó ayer los 1,200.
Los servicios de meteorología advirtieron que la ola de calor continuará, al pronosticar que la llegada del monzón del suroeste tardará por lo menos hasta el domingo y que las temperaturas rondarán los 47 grados centígrados en los próximos dos días.
La mayoría de las víctimas se ha registrado en el estado de Andhra Pradesh, donde 1,209 personas -principalmente, tiradores de calesas, vendedores ambulantes y desamparados- han muerto de insolación y deshidratación.