Los Hermanos Cristianos, la orden católica más denunciada en el informe del pasado mayo sobre abusos sexuales a menores en Irlanda, anunciaron que destinarán 161 millones de euros para indemnizar a las víctimas.
Aquel documento, conocido como “Informe Ryan”, conmocionó a este país al revelar que miles de menores fueron objeto de abusos sexuales y torturas físicas y psíquicas en instituciones estatales regentadas por religiosos durante casi 70 años.
Ante la presión social, las 18 órdenes citadas en el informe se vieron obligadas a renegociar con el Gobierno un pacto firmado en 2002 que les concedía inmunidad económica al fijar el máximo de sus indemnizaciones en sólo 127 millones de euros.
Esa cantidad cubre sólo una pequeña parte de la factura final, pues se sabe que el plan de compensaciones para las víctimas asciende a 1,300 millones de euros.