En un proceso judicial que se prolongó por 11 años, la sala primera de la Corte Suprema de Justicia obligó a derribar un complejo hotelero turístico en el Caribe de Costa Rica por los daños que ocasionó al ambiente, informó ayer el ministro del ramo, Carlos Manuel Rodríguez.
"Lo más importante es un sentimiento de gran satisfacción pues, aunque se duró 11 años en este fallo, se nos dio razón a una resolución de 1993 y la vamos a acatar en todos sus extremos", declaró el ministro Rodríguez a la local Radio Monumental.
La Corte confirmó una resolución del 5 de marzo de 1993 emitida por el entonces Ministerio de Recursos Naturales, Energía y Minas (Mirenem) que revocó un permiso al empresario de origen checo Jan Kalina para construir un complejo hotelero en el refugio de vida silvestre de Gandoca-Manzanillo, una zona virgen de exuberante vegetación y una variada fauna propia de la zona caribeña.
Según la resolución de la sala primera, "las cosas debían volver al estado en que se encontraban, eso conlleva al desalojo del señor de la zona y la demolición de todo lo que se construyó", según explicó la procuradora Vivian Avila.
En contraste, en 1972, en Texas, durante experimentos de la NASA sobre prolongados vuelos espaciales, el francés Michel Siffre estableció un récord de 205 días en una habitación subterránea.
La Gruta del Sacerdote continuo siendo un refugio. "Cuando estábamos adentro, sentíamos cierta seguridad", dice Stermer. "Sabíamos que sería muy difícil para los alemanes o para la policía ir allí, uno por vez, con los pies por delante".
Las familias compraron cereal a un amigo y lo molieron en un molino de fabricación casera. Otro producto muy valioso era la leña.
"No teníamos otra opción que la de salir, o morir adentro", dice Stermer. "Cortamos entre 10 y 15 árboles en trozos muy cortos, de alrededor de 1.5 metros de largo, a fin de que pudiesen pasar por la entrada.
"Eso fue lo mas peligroso, pues teníamos que hacer mucho ruido durante la noche", agregó.