El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), por sus siglas en inglés, manifestó ayer su "profunda preocupación" por la suspensión de la señal de medios de comunicación, tras la detención y deportación del presidente de Honduras, Manuel Zelaya.
"Estamos profundamente preocupados por informes de que varios medios audiovisuales han sido sacados del aire", afirmó Carlos Lauría, coordinador del programa de las Américas del CPJ.
Lauría exhortó a las autoridades a permitir que se reanuden las transmisiones y que los periodistas puedan trabajar libremente y en condiciones seguras "durante este periodo crítico para Honduras".
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) también condenó las limitaciones a la labor de los medios de comunicación y periodistas durante el domingo.