Un estudio de la Universidad de Calgary señala que, en contra de la creencia popular, los osos negros machos en busca de comida son más peligrosos que las hembras que protegen a sus cachorros.
El estudio, realizado por el investigador Stephen Herrero y publicado en la revista “Journal of Wildlife Management”, señala que la mayoría de los ataques de osos a humanos con consecuencias mortales de los que hay constancia en Norteamérica durante el pasado siglo se debió a machos que buscaban comida.
En total, 63 personas han muerto a consecuencia de ataques de osos negros en Norteamérica de 1900 a 2009, según el estudio.
En el 92 % de esos casos el animal era macho y en un 88 % esos osos mostraron un “comportamiento depredador”. No obstante, el riesgo de ataques de osos a humanos es bajo.