El ministro de Reformas de Italia renunció a su cargo, propinándole al primer ministro Silvio Berlusconi un nuevo golpe a su cada vez más debilitada alianza gubernamental.
Umberto Bossi, cuyo Partido de la Liga Norte es un importante miembro del gabinete de Berlusconi, abandonó su cargo y asumirá su curul en el Parlamento Europeo.
A pesar del revés que sufre Berlusconi, su coalición gubernamental no se desintegrará, ya que otros ministros de La Liga Norte acordaron en permanecer en sus puestos.
Bossi, líder de su partido, ya derrocó al primer gobierno de Berlusconi en 1994. El político se encuentra actualmente hospitalizado en Suiza, donde se recupera tras haber sufrido en marzo un derrame cerebral además de problemas cardiacos.
Según la televisión estatal, Berlusconi ofrecería el cargo de ministro a Roberto Calderoli, senador de la Liga Norte.
No se dieron razones de la renuncia de Bossi, pero se especula con sus problemas de salud y la insatisfacción de su partido con la implementación de reformas que Berlusconi prometió durante su campaña electoral en el 2001.
La semana pasada, Berlusconi nombró un nuevo ministro de Economía tras renunciar su predecesor.
Toda las matices y discordias redundan en la idea de que la crisis abierta en la coalición que lidera Berlusconi tras sus últimos reveses electorales no quedó solucionada con el reciente relevo del titular de Economía Giulio Tremonti por su principal colaborador, Domenico Siniscalco.