Muchos padres estadounidenses toman conciencia de la creciente brecha en materias como matemáticas y ciencias, en comparación con los alumnos de Shanghai.
La rígida receta -que, según Amy Chua, también aplican algunos padres coreanos, indios, jamaicanos, ghaneses e irlandeses- encendió la controversia en EE.UU. donde muchos la calificaron de excesiva y cercana al abuso.
Otros consideraron que el aire triunfante de la "madre tigre" era prematuro, al poner como modelo su método educativo cuando sus hijas eran aún adolescentes.
Pero la llegada a Harvard de la hija de la profesora Chua, que a los 14 años hizo su debut como pianista en el Carnegie Hall de Nueva York y cuyos brillantes escritos han sido publicados en varios medios, promete dar un nuevo impulso a las ya boyantes ventas del libro de Chua.