El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, suspendió el acuerdo oficial por medio del cual el Estado limita la competencia de los casos que puede conocer la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) hasta antes de 1987, en medio de una avalancha de críticas que lo señalaban de fomentar la impunidad.
“Ya le di instrucciones al Secretario de la Paz (Antonio Arenales) para que ese documento no sea entregado ante la Corte, y mientras eso no sea depositado la reserva no puede entrar en vigencia”, dijo el mandatario a los periodistas.
Pérez Molina dijo que convocará a las organizaciones locales de derechos humanos para discutir el tema y buscar consensos al respecto, para luego tomar las decisiones definitivas respecto a la reserva que ha intentado poner al mandato de la CorteIDH.