El nuevo presidente de Costa de Marfil Alassane Ouattara, tomó posesión ayer del cargo, seis meses después de su elección y tras un conflicto postelectoral que ha costado al menos tres mil vidas.
Entre los asistentes a la investidura en Yamusukro, la capital política , estuvo el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, junto con más de veinte jefes de estado, entre ellos el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Ouattara dijo que, con su investidura, “se ha respetado la democracia y la voluntad del pueblo”, en un acto rodeado de gran espectación, tras el enfrentamiento postelectoral que provocó la negativa a dejar el cargo, tras ser derrotado en las elecciones el mandatario Laurent Gbagbo.
“Llegó el momento de crear las condiciones de una paz duradera”, dijo.