El padre de la bomba atómica de Pakistán y otro científico del área nuclear se han convertido en los principales sospechosos en una investigación oficial sobre la venta de tecnología a Irán, informaron ayer fuentes de inteligencia.
Funcionarios indicaron que Abdul Qadeer Khan, el hombre que desarrolló la bomba que Pakistán probó en 1998 y se convirtió en un héroe nacional, estaba bajo arresto domiciliario, y que otro científico, Mohammad Farooq, estaba detenido en un lugar no revelado.
Las investigaciones fueron iniciadas a fines de noviembre, después que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), dependiente de las Naciones Unidas, comenzara a examinar los vínculos entre los programas nucleares de Pakistán e Irán.
El ministro pakistaní de Información, Ahmed Sheikh Rashid, aseguró que cuatro científicos y tres funcionarios de seguridad estaban siendo identificados sobre transferencias de tecnología a Libia e Irán, pero que uno o dos de ellos serían liberados.
Los funcionarios de inteligencia indicaron que la investigación se había concentrado en dos sospechosos principales. "Son Qadeer Khan y Farooq", dijo un funcionario que pidió no ser identificado, añadiendo que los movimientos de Khan estaban restringidos. "Nadie puede reunirse con él", apuntó.
El gobierno dijo en diciembre que Khan estaba entre las personas interrogadas sobre el caso, pero aseguró entonces que el científico no estaba bajo arresto ni enfrentaba restricciones. Rashid reiteró esto ayer.
El ministro del Interior, Faisal Saleh Hayat, dijo que los responsables de proliferación nuclear no podían ser llamados paquistaníes patriotas.
"Hubo un tiempo en el que solían llamarse a sí mismos héroes de Pakistán. Pero ahora el rostro verdadero de al gunos de estos héroes está quedando al descubierto. La nación tiene el derecho de ver sus rostros verdaderos porque ellos usaron bienes de Pakistán para ganancias individuales". Consultado sobre si Khan podían enfrentar un castigo, dijo: "Cualquier involucrado debe ser responsabilizado".