Los Estados árabes del Golfo están comprando masivamente armamento a empresas de Estados Unidos en un claro intento de oponer resistencia al poderío militar de Irán, informó ayer el diario británico "Financial Times" (FT).
Según el diario, esos países han hecho pedidos por un total de unos 123.000 millones de dólares, de los que 67.000 millones corresponden a Arabia Saudí, lo que dará un fuerte impulso a la industria de defensa estadounidense.
La primera fase de ese acuerdo de venta de armas, que debe aprobar antes el Congreso norteamericano, tiene un valor estimado de 30.000 millones.
Según Anthony Cordesman, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, de Washington, EE.UU. trata de conseguir en la región una nueva estructura de seguridad capaz de garantizar el flujo del petróleo que necesita la economía global.
Las ventas de esas armas "reforzarán el nivel de disuasión regional y permitirán a EE.UU. disminuir su propio contingente en la zona", explica Cordesman.
Muchos países de Oriente Medio, zona que contiene dos tercios de las reservas mundiales de petróleo conocidas, están alarmados por las ambiciones nucleares de Irán, sobre las que EE.UU. no deja de alertar.
Esos países temen también que un eventual ataque israelí o estadounidense a las instalaciones nucleares iraníes de lugar a represalias contra ellos e interrumpan el flujo de petróleo por el estrecho de Ormuz.
Arabia Saudí en concreto recibirá 85 nuevos cazas F-15, mientras que otros 75 serán mejorados.
El proveedor principal de los saudíes será el gigante estadounidense Boeing, lo que reforzará su capacidad de fabricar cazas militares de última generación, un área en la que ha estado perdiendo terreno frente a sus competidores.
"El objetivo saudí es enviar un claro mensaje, especialmente a los iraníes, de que tenemos total superioridad aérea sobre ellos", dijo al FT un analista de defensa de ese país.
Según Theodore Kasik, del Instituto de Análisis Militares del Golfo y Oriente Medio, de Dubai, los Emiratos Árabes Unidos han firmado por su parte contratos para comprar material militar valorado en entre 35.000 y 40.000 millones de dólares.
Los Emiratos comprarán un sistema de defensa con misiles de alta altitud que está desarrollando otra empresa estadounidense, Lockheed Martin.
Los Emiratos han firmado también contratos para mejorar sus sistemas de defensa Patriot, que fabrica Raytheon, otro de los contratistas de defensa más importantes de EEUU.
Se cree que Omán y Kuwait invertirán 12.000 y 7.000 millones, respectivamente, en la compra o el perfeccionamiento de armamento.