El comunicado de la Presidencia portuguesa de la cumbre no valora, sin embargo, el proceso electoral en Honduras y tan sólo alude a su celebración el pasado domingo.
El reconocimiento o no de esas elecciones y de su vencedor, el conservador Porfirio Lobo, fue el tema que acaparó toda la atención de los debates en la Cumbre, que concluyó ayer en Estoril.
Aunque los mandatarios trataron de hacer una declaración, los esfuerzos no prosperaron ante las divergencias existentes entre los países que no reconocen los comicios porque el presidente depuesto Manuel Zelaya no fue restituido previamente y los que, como Panamá y Colombia, han reconocido ya los resultados.
Los mandatarios iberoamericanos acordaron seguir contribuyendo "activamente en la búsqueda de una solución.