La moratoria sobre la pena de muerte que se impuso en Pakistán en 2008 expiró el pasado 4 de julio.
El representante oficial del Ministerio del Interior, Umer Hamid, declaró que a partir de esta fecha, los criminales condenados a muerte ya no tendrán amnistía.
Sin embargo, aseguró que mujeres y personas mayores pueden esperar clemencia.
Actualmente en Pakistán hay más de 8,000 condenados a muerte.
La Comisión Internacional contra la Pena de Muerte reveló que cada año en el mundo se ejecutan 6,000 sentencias de muerte.
El nuevo primer ministro de Pakistán, el islamista Nawaz Sharif, líder de la Liga musulmana, precisó que la medida se retoma con el fin de detener el incremento del crimen y la beligerancia, una medida que Amnistía Internacional ha calificado como “escandalosa y retrógrada”. Todas las ejecuciones deben ser aprobadas por el presidente Asif Ali Zardari.