Las fuerzas de seguridad palestinas comenzaron ayer a patrullar las calles de Belén después de la retirada de los israelíes, mientras que en Gaza, la policía palestina estableció controles en las carreteras que conducen a los asentamientos judíos y empezó a inspeccionar los coches conducidos por palestinos.
Las tropas israelíes iniciaron la retirada de Belén y posiciones de Gaza como parte del plan "Gaza Primero", bajo el que los palestinos retomarán el control de la seguridad en esas zonas.
El plan fue negociado por el ministro de Defensa israelí, Benjamin Ben-Eliezer, y el ministro del Interior palestino, Abdel Razaq al-Yihya. Israel ha asegurado que se retirará de más zonas si el gobierno autónomo palestino puede evitar ataques terroristas desde esas áreas. Israel sigue ocupando las principales ciudades de la Ribera Occidental con las excepciones de Jericó y ahora Belén.
Grupos militantes islámicos, entre ellos Hamas y la Jihad Islámica, han rechazado el plan argumentando que menoscaba la "intifada", contra la ocupación israelí en los territorios palestinos.
Hamas se atribuyó la responsabilidad de la muerte de un soldado israelí que fue tiroteado el martes por un palestino cerca del asentamiento judío de Gadid, en el sur de Gaza.
Las Fuerzas de Defensa de Israel dijeron que el soldado resultó gravemente herido tras el ataque de un "terrorista palestino" contra un puesto militar cerca del campo de refugiados de Khan Younes. El soldado murió mientras era trasladado al hospital.
A raíz del incidente se produjo un tiroteo entre las fuerzas israelíes y palestinos armados en Khan Younis, en el que, según fuentes palestinas, perdió la vida un palestino de 15 años.
Fuentes militares israelíes dijeron que un palestino murió en el intercambio de tiros, y otro resultó herido, aunque no hubo confirmación inmediata de las autoridades palestinas. La Radio de Israel dijo que 15 palestinos fueron arrestados como sospechosos de terrorismo.
En tanto, dos palestinos y un soldado israelí murieron baleados ayer luego de que Israel retiró sus tropas de la ciudad cisjordana de Belén, lo que subrayó la fragilidad de un acuerdo que es visto como el primer paso para lograr un cese el fuego permanente en la región. En su más reciente acción, rebeldes de Hamas mataron ayer a un soldado israelí que vigilaba un asentamiento judío en la Franja de Gaza.
Tras conocerse la noticia, el ministro israelí de Defensa, Binyamin Ben-Eliezer, dijo a Radio Israel que "si los líderes palestinos no pueden controlar la violencia, nosotros lo haremos". En la misma zona, soldados de Israel mataron a un joven palestino de 15 años y a un hombre armado que llevaba explosivos.
Según el ejército, el hombre les disparó. La violencia levantó dudas acerca de si el nuevo acuerdo podrá conducir a un cese el fuego definitivo, o si correrá la suerte de otros pactos que no han logrado poner fin al baño de sangre que comenzó hace 22 meses.
Las tres muertes se registraron poco después de que las tropas de Israel entregaron el control de Belén a las fuerzas palestinas. Belén era una de las siete ciudades bajo el gobierno de la Autoridad Palestina que fueron tomadas en junio por Israel tras una serie de ataques suicidas palestinos que dejaron decenas de muertos.
Por su parte, Fuerzas israelíes mataron al hermano del líder de un grupo extremista palestino, lo que aumentó la posibilidad de represalias y puso en entredicho un nuevo acuerdo de seguridad israelí-palestino. El ensangrentado cadáver de Mohammed Saadat yacía en un patio rodeado por sus conmovidos vecinos en la ciudad cisjordana de Ramalá.
Su hermano, Ahmed Saadat, es el líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina, que asesinó el año pasado al ultranacionalista ministro israelí de Turismo Rehavam Zeevi, después que Israel mató al entonces jefe del FPLP, Abu Ali Mustafa.
Ahmed Saadat permaneció detenido en mayo bajo supervisión internacional en la ciudad cisjordana de Jericó, bajo control palestino, como parte de un acuerdo que puso fin al sitio israelí de las oficinas del presidente palestino, Yasser Arafat, en Ramalá.
Un portavoz del ejército israelí, que describió a Mohammed Saadat, de 23 años, como un miembro activo de las FPLP, dijo que las tropas israelíes habían intentado detenerlo.
"Cuando los soldados se acercaron, él sacó una pistola y abrió fuego, hiriendo a un oficial y a un oficial no comisionado. Los soldados respondieron al fuego y lo mataron", dijo el portavoz.
El Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP) amenazó con represalias a Israel luego del asesinato del hermano de su jefe, Ahmad Saadat en Ramalá (Cisjordania), según un responsable de esta organización en Damasco.
"Este crimen no quedará impune", declaró a la AFP Maher Tahar, portavoz del FPLP, y agregó que "Israel pagará caro este acto". Para Taher, "los crímenes israelíes reforzarán la determinación de los palestinos para continuar la Intifada y la lucha armada".
Un palestino acusado de identificar a un alto jefe de Hamas para permitir un mortífero ataque aéreo israelí que mató a otras 16 personas fue arrestado, dijo un funcionario de seguridad palestino.
Akram Azzatma, de 22 años, estudiante de Rafah en el sur de la Franja de Gaza, es acusado de indicar a Israel la localización de Salah Shehadeh, comandante del ala militar de ese violento grupo islámico, el 23 de julio. Un avión israelí arrojó una bomba de una tonelada en su casa y mató a Shehadeh y a otras 16 personas, incluyendo nueve niños.
Rashid Abu Shbak, director de Seguridad Preventiva en Gaza, dijo que Azzatma suministró informaciones a la inteligencia israelí sobre Shehadeh y Jihad Al-Amerin, un líder de las Brigadas de los Mártires Al Aqsa, una milicia vinculada al movimiento Fatah del líder palestino Yaser Arafat.