Unos 200 palestinos desafiaron el toque de queda y marcharon ayer para protestar contra un puesto de seguridad establecido en medio de la ciudad cisjordana de Naplusa. La protesta surgió en medio de fuertes medidas de seguridad en todo Israel por temor a ataques terroristas en Yom Kipur, el Día del Perdón, el más sagrado en el calendario judío. Mientras, un árabe de Jerusalén oriental fue acusado ayer en esta ciudad de intento de envenenar a los comensales en un concurrido restaurante, informó un vocero del Ministerio de Justicia.
También ayer, tropas israelíes entraron en un área de la Franja de Gaza para ocupar una transitada intersección al este de la Ciudad de Gaza, dijeron las fuerzas armadas. Topadoras israelíes atravesaron campos cultivados, un estanque utilizado por los agricultores y varios caminos. No hubo víctimas en la incursión que duró unas cuatro horas.
Un vocero del ejército israelí dijo que parte de la principal carretera norte-sur en Gaza fue dañada para evitar la entrada de terroristas, así como para evitar ataques con morteros. El vocero dijo que durante la noche fueron disparados cuatro morteros contra asentamientos israelíes.
El sitio de internet en inglés del diario israelí Haaretz informó que los soldados penetraron en tres puntos separados de la franja costera y destruyeron infraestructura eléctrica en la ciudad de Gaza, dejando a algunos residentes sin luz.
En Naplusa, el ejército permitió la marcha, que fue pacífica, según testigos. Los militares israelíes han implementado un toque de queda de 24 horas en la población cisjordana en un intento por poner fin a los ataques terroristas palestinos contra civiles israelíes. Muchos de los terroristas suicidas han venido de Cisjordania.
Los manifestantes gritaban: Palestina libre"" y Afuera los tanques"", y se quejaron de que el nuevo puesto de control, establecido hace dos semanas, afecta seriamente el tráfico entre el este y el oeste de Naplusa, la mayor ciudad de Cisjordania.
En la cercana Tulkarem, un helicóptero israelí que la población fue blanco de disparos, según testigos. No hubo heridos pero el helicóptero sufrió daños menores. Un funcionario militar dijo que las fuerzas israelíes están en alerta máxima contra posibles ataques terroristas durante la celebración de Yom Kipur, que este año comienza la noche del domingo y termina la noche del lunes. Israel ha implementado medidas más estrictas de clausura en áreas palestinas durante las festividades por temor a ataques.
Antes de que comenzara Yom Kipur, un tribunal de Jerusalén acusó a Othman Kianiya, de 22 años, por un supuesto complot para envenenar a los comensales Kianiya, cocinero del Café Rimon, es el tercer acusado por asociación ilícita. Se le acusa de tratar de inyectar a la comida Digoxin, una sustancia utilizada para regular el ritmo cardiaco que pude ser letal en sobredosis, según el vocero Jacob Galanti.
Los otros dos involucrados son Soufian Abdu, de 23 años, y Mussa Nasser, de 22, que según las autoridades podrían haber colaborado con el grupo militante Hamas y a quienes se les acusa también de planificar un atentado suicida el mes pasado, que fue frustrado por las autoridades.